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Pablo Montanaro
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TALLER DE ESCRITURA ONLINE

Nació en Buenos Aires, Argentina, el 3 de julio de 1964. Desde mediados del año 2004 reside en la ciudad de Neuquén. Es periodista y escritor. Es colaborador permanente de las revistas literarias: Lea (Buenos Aires), Generación Abierta a la Cultura (Buenos Aires), donde tiene a su cargo la sección "Charlas con poetas" y del suplemento cultural del diario Río Negro. Sus poemas han sido traducidos al inglés, italiano y alemán.
Sus poemas, artículos, entrevistas y ensayos fueron publicados en diarios y revistas de su país: Río Negro (Río Negro y Neuquén), La Capital (Rosario), El Litoral (Santa Fe), La Gaceta de Tucumán (Tucumán), El Altillo (suplemento cultural diario Uno, Mendoza) El Tiempo (Azul), Gaceta Literaria (Santa Fe), Los Lanzallamas (Rosario), diario La Ciudad (Avellaneda), La Guacha, Veintitrés, Sudestada, Razón y Revolución, El Pasajero, Ciudad Gótica (Rosario), Horizonte de Cultura (Junín, Prov. Bs. As.), Patagonia Poesía (Chubut), El Duende (Jujuy), Fresa y Chocolate, La Carta de Oliver, Amaru, La Guillotina, Losada Cultural, El Buho, Bardo, Cerdos y Peces, Suplemento Vida Cultural del diario La Prensa, Papiros del Siglo Veinte, Cuaderno Carmín de Poesía, Nueva Generación, El Gran Dragón Rojo y la Mujer Vestida de Sol; y del extranjero: Casa de las Américas (Cuba), Ateneo (Los Teques, Venezuela), Aleph (Mérida, Venezuela), Café Berlín (Berlín, Alemania), Koeyu (Caracas, Venezuela), La Espada Rota (Caracas, Venezuela), Mascaluna (Medellín, Colombia), Linolenun (Valencia, España).
Ha dictado numerosos cursos y conferencias tanto en su país como en el exterior. En Buenos Aires dictó los siguientes cursos y seminarios:
"La poesía y los poetas (desde el Romanticismo Inglés del siglo XIX hasta Octavio Paz"; "La poesía escrita por mujeres (Storni, Orozco, Pizarnik y Bignozzi)", "La poesía de César Vallejo y Oliverio Girondo", "Aproximaciones a la vida y obra de Alejandra Pizarnik", "Alejandra Pizarnik: La de los ojos abiertos" y "Viaje por el paraíso poético de José Lezama Lima", "Rodolfo Walsh: ficción y periodismo", "Julio Cortázar: Juego e Invención", "El mundo poético de Alejandra Pizarnik", "La poesía de Alejandra Pizarnik" y "¿Cómo leer a Julio Cortázar?".
En el exterior ofreció charlas sobre la obra poética de Héctor Viel Temperley, en Santiago de Chile; en La Habana, Cuba sobre Alejandra Pizarnik y en Colonia Suiza, Uruguay, sobre "La presencia de la ausencia en la poesía" e "Imagen y palabra en la poesía".
Entre 1988 y 1991 dirigió la revista de poesía Arché y en 1993 La Otra Lectura, publicación dedicada a la crítica de libros de poesía. Entre 1999 y 2001 dirigió la revista de poesía La Guillotina.
Desde 1990 coordina el Taller de Escritura Poética "Vigilias". Desde septiembre de 2004 coordina los Talleres de Escritura en la Biblioteca Popular "Juan B. Alberdi" de la ciudad de Neuquén.. Es editor de Ediciones Vigilias.
Entre los años 2000 y 2004 se desempeñó como coordinador de los encuentros del Café Literario Bollini, en el Café La Dama de Bollini, Buenos Aires.
 


Libros Publicados
Poesía:
- El fin vendrá a su tiempo (Ediciones Amaru, Buenos Aires, 1988).
- Incierto umbral al borde del abismo -en colaboración con Héctor Liotta- (Edic. Amaru, Buenos Aires, 1989).
- Seven Poems en Four Argentine Poets - edición bilingüe español/inglés- (Editions Correo Latino, Buenos Aires, 1991).
- El relámpago de su mirada (Arché Ediciones, Buenos Aires, 1992)
- Ella (Arché Ediciones, Buenos Aires, 1994).
- Tiempos jamás dibujados (Libros del Sicomoro, Buenos Aires, 1994).
- Oleajes (Buenos Aires, 1999).
- Andante (La Luna Que, 2000. Primer Premio Segundo Concurso de Poesía, organizado por la editorial).

Biografía:
- Palabra de Gelman (en entrevistas y notas periodísticas) - en colaboración con Rubén Salvador- (Ediciones Corregidor, Bs. As., 1998).
- Francisco Urondo: La palabra en acción -biografía de un poeta y militante- (Homo Sapiens, Rosario, 2003).

Ensayo:
- Cortázar de la experiencia histórica a la Revolución (Homo sapiens, Rosario, 2001)
- Roberto Arlt: El arte de inventar (Ediciones Lea, Colección Guías Básicas de Lectura) [en prensa]

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Plaquetas Publicadas

- Hablarte/Retorno -a Juan Gelman- (Bs. As., 1989).
- Señales sobre un sueño (Arché Ediciones, Bs. As., 1992).
- La sangre y el deseo -fragmento de un diario de viaje- (Arché Ediciones, Bs. As., 1993).
- Un sonido en el espejo -homenaje a José Lezama Lima- (Arché Ediciones, Bs. As., 1995).
- Sol de amor (Bs. As., 1998).

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Antologías

Pablo Montanaro ha sido incluido en diversas antologías, entre las que se destacan las siguientes:

- Anuario de Poetas Argentinos 1989. Selección de Joaquín Gianuzzi, Francisco Madariaga y Cristina Piña (Ediciones Del Dock, Buenos Aires, 1990).
- Poetas Argentinos de Hoy. Selección de Julio Bepré y Adalberto Polti (Fundación Argentina para la Poesía, Colección Poetas Contemporáneos "Carlos A. Débole", Bs. As., 1991).
- 70 Poetas Argentinos 1970-1994. Selección de Antonio Aliberti (Editorial Plus Ultra, Bs. As., 1994).
- Colección Hispanoamericana de Haikús. Homenaje a Matsuo Basho. Selección de Brígido Redondo (Casa Maya de la Poesía. Asociación Campechana de Haikú. Campeche, México, 1994).
- Breve muestra de Poesía Contemporánea del Río de la Plata II (Bianchi Editores, Argentina/Uruguay, 1995).
- Poemas - Concurso Nacional de Poesía Ano Internacional del Che Guevara (Multisectorial de Solidaridad con Cuba, Buenos Aires, 1999)
- Antología Concurso Internacional Letras de Oro (Honorarte, Bs. As., 2003).

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Premios

-Primer Premio en el Concurso Lirterario organizado por la Casa de Cultura de Versalles (1991).
-Primer Premio en el Concurso de Poesía organizado por la revista "Tramas Literarias" (1992).
-Tercer Premio en el Concurso Nacional de Poesía "Premio Angel Azul - Junín, Prov. de Bs. As. (1992).
-Segundo y Tercer Premio en el Tercer Certamen Literario Nacional "Horizonte de Cultura" - Junín, Prov. de Bs. As. (1992).
-Segundo Premio en el Primer Certamen de Poesía "Grupo de los Nueve" -Avellaneda, Prov. Bs. As. (1993).
-Segundo Premio en el XXVII Certamen Literario Nacional "Aldo Alessandri" -Azul, Prov. de Bs. As. (1994).
-Premiado en el Primer Concurso Nacional de Poesía "Santiago Dabove" (1995) y en el "Ricardo Molinari" (1998), organizados por la Sociedad Argentina de Escritores Seccional Oeste.
-Primer Premio en el 19no. Concurso Internacional de Poesía organizado por la Asociación de Arte y Cultura de Acebal, Provincia de Santa Fe (1996).
-Finalista en el Tercer y Cuarto Concurso Nacional de Poesía "Ramón Plaza" de la Sociedad de los Poetas Vivos (1996 y 1997, respectivamente).
-Segundo Premio en el Segundo Concurso Nacional de Poesía organizado por la Asociación de Escritores Argentinos -ADEA- (1996).
-Primer Premio en el Primer Certamen "Antronio Nelson Romera" organizado por EDEA -Escritores de Avellaneda- (1997).
-Tercera Mención en el Concurso Nacional de Poesía Homenaje al Comandante Ernesto Che Guevara (1997).
-Primer Premio (publicación) en el Segundo Concurso Nacional de Poesía La Luna Que por el libro Andante (2000).
-Primer Premio en el Concurso de Ensayo organizado por Latinocracia, Mendoza, por su ensayo "Imagen, la realidad visible en la poesía de José Lezama Lima" (2000).
-Primer Premio en el X Premio "Alhoja de Oro" de Poesía organizado por la Asociación Literaria Alhoja de Sevilla, España (2001), por el poema "De profundis".
-Finalista en el Concurso Internacional de Poesía "Letras de Oro" 2002, por el libro inédito Oleajes.

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Entrevistas

Fragmentos de una entrevista realizada por el escritor venezolano Fernando Báez, y publicada en el diario El Universal, de Venezuela, en octubre de 1995.

"Escribo porque no concibo mi vida sin esa muestra de revelación, juego, sufrimiento, pasión, goce que es la escritura. Todas las veces que enciendo la pantalla de mi computadora o cuando vuelvo a acariciar las teclas de mi vieja máquina de escribir Olivetti, recuerdo aquellas palabras de Cesare Pavese "la única alegría en el mundo es comenzar".

"Creo que concebir el poema tiene que ver con un estado general. Quiero decir que en ese espacio, en ese tiempo de escribir, de trabajar la poesía, conviven una gran cantidad de estados conscientes o inconscientes que tienen que ver con la inspiración, la necesidad de revelar, de crear una historia, una imagen, poner la marca de idealismo, cuestiones de la existencia misma. También lo físico tiene mucho que ver. Resumiento, en cuanto a la obra poética creo estar hablando de tres instantes: la necesidad , la inspiración o ese instante que debe ser reflejado o bien susurrado mediante palabras y el trabajo".

"Juan Gelman fue el poeta que me hizo descubrir dónde estaba la poesía o dónde podía yo encontrarla. Recuerdo el estremecimiento que me produjo ese maravilloso primer verso del poema "Gotán": "esa mujer se parecía a la palabra nunca". Paralelamente a ese encuentro aparecía entre mis manos la obra poética de Oliverio Girondo, que me aparece que es la muestra más acabada de lo que es arriesgar en el lenguaje, en lo estético. Igual César Vallejo. Y después comenzaron a acumularse sobre mi escritorio los libros de Raúl González Tuñón, Francisco Urondo, Pizarnik, desde Baudelaire hasta Rimbaud, Apollinaire, Eluard, Paul Celan, Ezra Pound. T.S.Eliot, Cesare Pavese, Roque Dalton, Octavio Paz. Y un párrafo especial -o todos- para la obra de Julio Cortázar, que en cada línea produce la emoción de hallar la belleza, la certeza de lo que uno vive, sueña o desea".

Todos los poetas tienen referentes, que de alguna manera, marcan la trayectoria del poeta. ¿Cuáles son los tuyos?
Juan Gelman me hizo descubrir dónde estaba la poesía o dónde podía yo encontrarla. Me estremeció su poema donde dice: “Esa mujer se parecía a la palabra nunca“. Paralelamente tuve en mis manos la obra poética de Oliverio Girondo, César Vallejo, González Tuñón, Francisco Urondo, Pizarnik, Baudelaire, Rimbaud, entre otros. Un párrafo especial para la obra de Julio Cortázar, que produce la emoción de hallar la belleza, la certeza de lo que uno vive, sueña o desea.

Tener como referente a Gelman te sirvió para apartarte de la poesía e introducirte en su vida y su obra.
Gelman ha sido para los de mi generación, una lectura obligada. Es, sin duda, uno de los escritores más importantes de la literatura hispanoamericana. Con mi amigo Rubén Salvador siempre tuvimos la idea de escribir un libro juntos. Ambos teníamos un archivo considerable de artículos, libros, entrevistas, etcétera, sobre él. Por eso consideramos que lo mejor era trazar un recorrido sobre su vida y su obra, la dictadura y sus consecuencias, el exilio y su familia. Ediciones Corregidor apostó al libro y publicó en 1998 ese material bajo el título Palabra de Gelman.
(Entrevista de César Orihuela a Pablo Montanaro, El Buho, Nro. 2, Buenos Aires, noviembre de 1999)

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Comentarios sobre sus libros

Sobre "Tiempos jamás dibujados" (1994)
"La lectura de tu poesía -me refiero a Tiempos jamás dibujados- me lleva a pensar que la función de la poesía de hoy no es otra que la de ocuparse de lo no dicho, de lo no escrito: de lo secreto. Una suerte de escritura lateral experta en intersticios, hábil en oscuridades, dócil a lodébil. ¿Por qué? Porque advierto tu rescate de todo lo que por improductivo nuestro tiempo desdeña. Así tu escritura se vuelve una delicadísima tela de araña que opera como sanadora de dolores que no habíamos percibido. Otra certeza de que el ojo poético siempre ve más".
Rafael Felipe Oteriño (Argentina)

"El poemario tiene la virtud del hechizo, cada poema transparente enunciados relámpagos. La mitificación de presencias continuas, cotidianas, es representativa. Admiro su capacidad para susurrar entre líneas una tensión, un centro que estalla desde cualquier palabra, desde el presentimiento si es preciso. Tiempos jamás dibujados es una demostración de oficio y reciedumbre poética"
Fernando Báez (Venezuela)

"Este cuarto volumen de Pablo Montanaro muestra al autor aplicado a la búsqueda de una manera más sencilla -también más directa y efectiva- de dar cuenta de los tópicos ya esbozados en sus entregas anteriores. Montanaro, hay que decirlo, también se muestra más saludablemente seguro de su poética personal que en sus otras obras editadas"
Luis Benítez (Argentina)

"El universo poético de Montanaro no admite desbordes y sin embargo su escritura, multiplica enigmas en metáforas que pueden sugerir el infinito y que nos inmovilizan hasta el estremecimiento. Pero siempre dando señales precisas para su lector cómplice. La poesía de Montanaro revela una visión de la realidad sin omnipotencia, buscando el sentido del pensamiento más profundo pero vagando a través de las zonas más irresistibles donde se aunan las almas de los soñadores incurables"
Carlos Perazzi (Argentina)

Sobre "Sol de amor" (1998)

"Gracias por tu Sol de amor. Sobre todo cuando tantos puristas y posmodernos soslayan las poéticas del imaginario del corazón"
Saúl Ibargoyen (escritor uruguayo, residente en México)

"Me han gustado los poemas de Sol de amor, de un fino aliento neorromántico, y con un logrado trabajo de condensación"
Lisandro González (Argentina)

Sobre "Oleajes" (1999)

"... El ir y venir de las múltiples y enriquecedoras vivencias inclinan el alma del poeta hacia la veraz escritura de aquello que se presenta como lo inasible, y que sin embargo, puede ser voz y canto, de alguna manera: ‘Suena el instante de la lejanía/ en un poema escrito/ mientras uno se hamaca en medio de la vida/ y todo lo vivido acude/ ahora/ delineando el reverso del atardecer' (del poema Evidencias). Amor es la palabra que aparece como núcleo, capaz de pronunciar y fundar; la sola mención del termino da sentido a esa marea, a ese oleaje, que es la vida de todos los hombres. Y se hace necesario ‘descubrir en la escritura/ el rastro de las visiones' dice Pablo, porque el poeta bucea en la interioridad, y la búsqueda intensa da lugar a una mirada visionaria e íntegra. Su verso está configurado por una especie de puntuación fantasma, que actúa como elemento cortante y a la vez, afirmativo; este procedimiento –característico de todo el discurso poético de Montanaro- otorga a la estructura una particular contundencia que apoya al plano conceptual. No se hallan ajenas a su escritura las enumeraciones y la aglutinación de signos aparentemente opuestos.
La calidez de su poesía se encuentra a menudo concentrada en uno o dos vocablos que obran como punto de reunión en cada poema: ofrenda, metáfora del suelo, exacto arco iris, puro amar, tierno oleaje, entre otros.
Poesía cercana a los herméticos y a los surrealistas, pero con el personal y delicado acento de este escritor de oficio".
Nora Didier de Iungman
(Puntuación fantasma, en Suplemento El Litoral, Santa Fe, 27 de Mayo de 2000).

Sobre “Andante” (2001)

La materia fundante que nutre las composiciones de este nuevo libro de Pablo Montanaro, está constituida desde las vivencias que la voz poética recoge del mundo circundante, de la vida del hombre; elementos que cobran conciencia y son registro, como un eco de profundas resonancias, porque nos atañen, nos involucran de manera personal, merced a la palabra que deviene en vehículo expresivo. Dos grandes líneas se perfilan nítidas en el discurso, y van entrelazándose, con sus respectivos campos semánticos: el quehacer poético en sí, como obrante poderoso y estabilizador que sostiene y da el mayor grado de significación y valor a la existencia, y el amor, como fuerza que otorga sentido pleno a los hechos del diario vivir, enfrentados ellos a los riesgos de producirse en un mundo donde el ser humano se halla en estado de indefensión, desprotegido: “...el poeta es un cuerpo que se ilumina/ una imagen que surge y regresa esencial” (IX). “Una imagen nueva” ante “el mundo triste/ posible/” (que) “distribuye sus miserias/ en trenes semivacíos/ en bares poblados de noctámbulos” (VII). Una actitud positiva rodea, semejante a un contexto, la palabra del poeta: ambos núcleos primarios de contenido poseen una orientación salvífica -podría decirse- que se adensa desde ciertos poemas, en rescate de la íntima relación poesía-vida: “...el espíritu del poema es el triunfo definitivo” (Esplendores). La tarea del creador es una vía de apertura percibida como oficio de buceador (el descenso a los abismo, de Rilke): “el poema desciende al profundo laberinto/ pero regresa/ desata su infinitud” (II). La poesía es la “dulce cantora”, la que lucha y “se anima/ sigue cantando”. El uso del gerundia ayuda a la idea de movimiento permanente, del estar haciéndose, tan caro al término Poesía. Subyace en el conjunto, una intensidad de presencia, que se realza con algunos vocabloes-base: latido, esperanza, ternura, tiempo, silencio, noche, luz-visión-contraste (y todo un espacio que refiere a ella, siempre en el orden de una economía riquísima por el despojamiento que manifiesta). La poesía de Pablo Montanaro se edifica a partir de una mirada cuyo centro es la ternura pero no la ternura ingenua, sino aquélla aguda, que se despierta por la aceptación de nuestra realidad de “andantes” -caminantes que indefectible y también afortunadamente, somos.
Nora Didier de Iungman
(en Gente de Letras, número 4, diciembre de 2001)

Extrema sensibilidad y delicadeza, un trato gentil para con las palabras y la aproximación a lo posible, a lo deseado, desde un lugar de lenguaje que no desdeña el enigma y asume con algo de perplejidad y modestia, la épica de lo cotidiano.
Montanaro parece haber hallado un equilibrio entre el expresar poéticamente y la realidad del hombre que duda, aún desde la afirmación. Y cito: “en las penumbras se suspira/ y no se duerme sin encontrar/ alguna certeza” o “el único fulgor/ es la luz donde hemos de vivir”. Sin embargo es un libro definitivamente optimista. Es la poesía de una criatura poseída por la esperanza.
Andante muestra una estructura sólida, que fluctúa sin derrumbes, entre la presencia de lo perdurable y la extrema fragilidad del ser humano. Un universo de palabras transparentes. Tanto, que parecieran estar a merced de cualquier sacudón intenso. Pero es en esa delicada apariencia donde Montanaro se afirma como poeta y obtiene de las palabras, aquellas respuestas nacida de su inquietud estética y existencial. Dice “nada hay más eterno/ que este latido/ en la contemplación/ de lo buscado”. Y, vuelvo a citar: “y todo perdura/ hasta las estrellas serenas”. En suma, Andante no pide un lector sensible. Lo crea.
Graciela Zanini
(en La Guacha, agosto de 2001)

“De Andante me ha gustado la fuerza de su lenguaje, que convoca, sin propósito narrativo, hechos y cosas. Es una puesta en acto de sitios en los habla la poesía y a través de los cuales tu voz se hace reconocible hasta conformar un escenario de vida. ¿Acaso hay propósito para la poesía?”.
Rafael Felipe Oteriño

“Sabés que tu poesía me gusta, me interesa, que la considero entre las más auténticas y valiosas escritas por los poetas de tu generación. Andante confirma mi juicio. Te noto, desde los puntos de vista formal y conceptual, más depurado. Tus poemas están hechos de atisbos, reflexiones y sutilezas acerca del sentido de la vida y de la escritura. Tengo para mí que la función del poeta no es dar respuestas sino alumbrar algunas preguntas: “¿cómo cambiar la vida?”, “¿dónde mirar?”, “¿cómo aprender a morir?” y descubrir para el lector presencias misteriosas y frecuentemente desatendidas como “el olor de la lluvia”, “el latido del mar” o “la permanencia del perfume”, así como señalar, también, por qué no, lo terrible: “poseída por los gritos de la capital del dolor”. Versos que son señales, testimonios de un espíritu que ausculta la vida, la interroga, la sufre y la ama; que no se limita a pasar por ella como tantos y tantos. Yo creo que el poeta, a pesar de todo, es un ser condenado a la felicidad. No hay mayor felicidad que la de crear, convertir perplejidades e intuiciones en nuevas realidades verbales. Como bien decís: “en el silencio/ el poema/ sostiene la esperanza”.
Antonio Requeni

El libro Andante de Pablo Montanaro es un texto donde se destaca una observación detallada. Las imágenes viajan hacia el lector desde un horizonte que lo contempla: "desde una ventana recuerda las enormes voces/ como un mar de fondo/ (...) el espíritu del poema es el triunfo definitivo/ delicadamente el viento/ testimonia el presente".
En esta primer parte el poeta alude constantemente al hecho mismo de la escritura. Una escritura que no está hecha sólo de palabras, sino de recuerdos, de asombros y dolor.
Transita los riesgos propios de todo aquél que intenta crear. Desciende a profundos laberintos y hacia lo interior al verbo: "el poema desciende al profundo laberinto/ pero regresa/ desata su infinitud". Avizora lo mínimo y recrea una visión del mundo "escribo unos pocos poemas/ como si tratase de describir/ el olor a lluvia/ el latido del mar".
En la segunda parte de este libro se destacan las palabras que mencionan la luminosidad, territorio propio de la creación: "El único fulgor/es la luz donde hemos de vivir". Las penumbras y el tenue reflejo de la luz son los hilos que el poeta trenza para urdir la trama que junto con los sentidos le permiten una constante indagación sobre la creación: "¿y la creación?/ ¿el poder de la creación?/ el final de un poeta/ ahogado/ en su escritura".
En la tercera parte, el tiempo, junto a la palabra, son los elementos con los cuales el poeta busca los escenarios secretos que intuye en los lugares tangibles y en los espacios etéreos: "contra el lenguaje del silencio/ el tiempo continúa su apuesta/ a la infinitud".
El amor está plasmado como parte de un paisaje ideal que sólo puede tocar el poeta con lo sagrado de su voz: "bajo el aire azul/ una mujer/ quiebra el reflejo del deseo".
En la cuarta parte el poeta logra una armonía con los tonos de las partes anteriores (el sentido de la creación, el recuerdo, el olvido, lo eterno) sostenidos por una melodía esencial: la contemplación: "nada hay más eterno/ que este latido/ en la contemplación/ de lo buscado".
En la quinta parte, que concluye este texto, las imágenes oníricas y los derroteros de la vigilia son las herramientas válidas para acceder a vislumbrar lo eterno: "el espejismo de una historia/ tatuada en poemas escritos/ para no morir".
Pablo Montanaro logra una composición poética con un lenguaje preciso, una voz que apuesta a la vitalidad de la palabra y el asombro de la creación.

Adrián Gale
(Generación Abierta a la Cultura, diciembre 2002)
"Poemas mayormente breves, que articulan la reflexión y la síntesis con una entonación lírica y cierta distendida musicalidad coloquial. (Diario de Poesía, nro. 64, mayo/junio de 2003)

"Andante es un poemario de la búsqueda, porque la palabra que se crea va atrapando nuestras dudas y certezas, va buscando, va andando. Según Ricardo Rubio, uno de los miembros del jurado que concedió el premio a este libro ?Andante es un mensaje de amor atravesando el paisaje sereno del juicio y la sensatez con la voz que enmarca la fragilidad de las palabras y se entrega con destreza a la certera visión de un universo natural, único e imperecedero". (Revista Ateneo, Venezuela, nro. 18, 2002)

Sobre el libro "Palabra de Gelman"

"Las preguntas obvias: ¿para qué sirven las entrevistas a los escritores? ¿qué más tienen para decir después de su literatura? Estos interrogantes son los que seguramente se hicieron los autores de un libro que compila entrevistas y notas periodísticas de uno de los mayores poetas de la literatura argentina. Dispuestos a la tarea, Montanaro y Salvador organizan de una manera particular el itinerario de Juan Gelman a través de sus intervenciones en los medios, sus presentaciones públicas y artículos publicados hasta diciembre de 1997. La forma elegida para el recorrido no respeta una cronología sino, más bien, dos fechas liminares en la vida de Gelman: 1975, año de su exilio en Roma, y 21 de enero de 1988, tarde calurosa de su regreso.
De esta manera los autores se despiden y le dejan la palabra a Gelman y Palabra de Gelman, el título elegido, hace referencia inmediata a su doble acepción: su voz y su escritura periodística, pero también, la fórmula de alguien que da su palabra como muestra de hombría de bien. (...) Los dieciséis capítulos que conforman el libro apunta a distintas ?zonas? del pensamiento de Gelman.
(...) En este libro se puede seguir la precisión con que el autor realiza sus propias definiciones, cuando habla de la poesía y establece claras diferencias entre la poesía social y el arte puro, sin prejuicios y con un claro sentido estético.
(...) Los autores de esta compilación describen de este modo a Juan Gelman: "Hay dos características en los conceptos manifestados por Juan Gelman a lo largo de su vida: pasión y análisis crítico. Ambas se verifican en este libro".
(Laura Isola, Radar Libros, suplemento Página 12, 26 de julio de 1998)

"Una compilación de entrevistas y notas periodísticas que incluye, además, documentos inéditos sobre la militancia de Juan Gelman y las distintas actitudes de la prensa hacia su compromiso intelectual y político. Un recorrido imprescindible por la vida y la obra de uno de los escritores más sorprendentes de la segunda mitad del siglo XX".
(Los Libros del Mes, nro. 50, noviembre de 1998)

"Del mismo modo que cada antología que aparece es parcial, por la cantidad de autores ausentes en la misma, este tipo de libros corren el mismo riesgo. No sabemos que hechos y que aspectos, en este caso de la vida de Gelman, los autores no han incluído o han obviado. Lo que sí podemos ?igual que con las antologías- es analizar la obra desde lo concreto, es decir, desde el cuerpo textual que se presente frente a nuestros ojos y lo que acá se nos presenta es sin duda un material sumamente valioso."
Palabra de Gelman es la palabra de un poeta que vivió y que vive por la poesía. Esta afirmación que en principio puede aparecer como muy tajante, no lo es tanto cuando leemos este libro que Montanaro y Rubén Salvador estructuraron en base a entrevistas, notas periodísticas y artículos publicados hasta diciembre de 1997.
(...) En ?De la infancia al pan duro?, el primer capítulo del libro, los autores destacan dos hechos paralelos pero de enorme significación en el destino de Gelman, que nos llevan a preguntarnos si el destino es algo que se nos impone desde afuera o por el contrario es algo que cada uno de nosotros construye permanentemente.
(...)
Leer Palabra de Gelman es algo más que leer el recorrido histórico de uno de nuestros grandes poetas. Su lectura también nos incita a reflexionar sobre las profundas contradicciones de la historia argentina de los últimos cincuenta años?.
Luis Calvo (Generación Abierta a la Cultura, 1999).

"Montanaro y Salvador trazan un perfil del laureado poeta argentino. Concebido como una suerte de collage afectivo-informativo, el libro da cuenta de la posición de Gelman en torno de temas tan diversos como Tuñón, el judaísmo, Urondo, la literatura, Pound, la política y Borges. El recorrido, alimentado con abundantes notas periodísticas recuperadas y reproducidas en el libro, aborda también el urticante tema de la desaparición del hijo y la nuera de Gelman, secuestrados y luego asesinados por la dictadura militar. (...)"
Se analiza también, siempre bajo la tutoría de la palabra del propio Gelman, el debate estético en torno de la poesía ?pura? y ?social?, del que el artista se sintió partícipe. (...)
El tango y Borges, dos temas candentes para la porteñidad, también aparecieron en Gelman, exiliado debido a su condición de militante político?.
(Suplemento Artes & Cultura, El Cronista, 5 de junio de 1998)

Sobre el libro "Cortázar: de la experiencia histórica a la Revolución" Ver comentarios del libro ingresando a: www.cortazarellibro.8k.com

Sobre el libro "Francisco Urondo: La palabra en acción -biografía de un poeta y militante-"
[EN BREVE]

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Poemas

canta al amor

canta al amor
favorable/ claro/
como signos
triunfantes.

el acontecer desde la ventana

el acontecer desde la ventana
bellos paisajes
mientras la música
hace brillar su cuerpo
recorre el fragor.

en alguna parte

en alguna parte
frente a su belleza
cuando el sol/ cuando
los sueños, los poemas/
después,
todo el fin.

sucede

como si fuera una sed
después del naufragio/
un perfume sobre el cuerpo
recién amado/
la dicha sucediendo interminable/

mi mujer sueña

ahora sí/ la ternura
con la que vive y despierta/
bellamente/ con los acordes
de un adagio.

escribir su nombre

escribir su nombre
con las primeras
luces del día

escribir su presencia
como una fiesta/
crecer en sus ojos
dibujar su cuerpo
con las manos/
sabiendo
su manera de respirar
convocarla
a permanecer/ a ser.

                        de "Sol de amor" (1998)

III

la
noche
se
explica
en
el
resplandor
de
tu
pelo.

X

noche secreta para vivir / enormemente / observando
tu fotografía /

escribiendo para habitar el otro lado /
sellar cada pensamiento / cada profundidad
de tus abrazos /
no estás ausente / no /
aseguras el amor / me nacés puramente.

XI

ella es el sentido de andar libre
la reconocí en lo íntimo del atardecer
entre el preludio y el encantamiento wagneriano.
 

XII

dibujo tu rostro
y aparece el sol tibio del otoño
el sol canta / ahora / dibujo tu ternura.

toco el agua / voy
sumergiendo viejas heridas

vuelto a la orilla / mi mano escribe tu nombre.

XIV

a lo largo de todo el horizonte
asciende el amor / lúcido / delicia del corazón.

                    de "Ella" (1994)

Itinerarios

hay un estallido de tristeza esta noche
y todo se ha acallado,
la ciudad por un instante se adormece
contra la oscuridad

el poema comienza su itinerario
atraviesa salvajemente cada recuerdo
y seguro que todo el mundo está perdido
arrasado por todo

el poeta arde
se sumerge en medio de las tinieblas
de los relámpagos
del diluvio
comienza a escribir sabiendo que golpea
sus propias sombras
y cada noche espera

espera fundirse en ese abrazo
con la respiración cercana del amor

el poeta expulsa su pasado por su presente

cuando cae la noche
comienza a escribir "el hombre es sólo esto".

Iluminaciones

quién podría abandonarse
iluminando la muerte con un llanto
pero respetando la palabra

quién seré en la mitad de este silencio
cuál será mi furia cuando me deje vencer por la soledad
(acaso una forma de encontrarse escribiendo
sabiendo que la muerte existe)
sabiendo que las palabras serán cenizas
sabiendo que en el más allá
o donde el cuerpo de la ausencia se llame pablo

no habrá más que aceptar el olvido
todo el olvido
ser el último ser
el primer ocaso
no buscar más
y decir No
cuando alguien se encienda en la oscuridad
y menos esperar
porque nadie acechará
nadie colmará de miradas
los rincones donde hemos sangrado
ni siquiera se oirá la poesía
en el lugar: ecos del silencio
donde nos alojamos

para estallar
en la prisión de percibir
que los rostros aún respiran
después del alba que ha dejado de arder.

Huellas, tiempo ardiente

el amor es la manera de respirar un cielo/ descubrir una línea de fuga/ un sentido/

lentamente se recupera el aliento/ de dónde hemos
venido/ pasos sobre el ojo/ dónde nos han vencido/
pasos sobre el rostro/ un aire/ un vacío/ y volcar en las páginas tu presencia/

mi rostro esperaba desafiar los crueles silencios/
persiguiendo voces/ espíritu/ fuego/ hastío/
(y lo había perdidi todo)/ pensaba que ningún sol
resucitaría en imágenes

ella me ha dicho "Estoy aquí..."/ ahora sé que es el tiempo de ser/ los ojos/
ser/ los brazos/ ser pronunciando tu nombre/
mi ser que ofrezco a tu ser/ es el tiempo de arrojarnos al fuego mismo del deseo/

sin vos/ sin tu cintura/ sin tu pasión/ sin tu verdad/
la música es un sonido que no es puro/

nuestro secreto era volver a beber del tiempo/ y por las mañanas atravesar
las respiraciones/ sellando tu nombre en el éxtasis/
hasta que el día tiemble frente a mí/

una vez paraíso/ una vez la tibieza/ una vez la mañana/
una vez sólo una vez/ y comenzar a ser/

nuestros labios frente al espejo que inicia lo que nombro
y ahora la vida sigue siendo un ruido sereno/
que en cualquier momento estalla/ para anunciar tu regreso atravesando
el mar/ ahogando todo grito/

cada palabra será vida/
cada palabra no escrita será respiración

todos los latidos cansados de ocultamientos/ nos inspira a nuevos
resplandores/ a transitar el camino hasta la otra orilla/ la luz necesaria en imaginario relámpago/
a veces íntimo/ y que arde en la voluntad/ fuegos/ cenizas/
inexistencia de todo lo que hemos vivido/

aquel tiempo/ el vacío interior/
la inocencia de la transparencia del mar/
de ese olor a tierra secreta que dejó huellas en el medio de las confesiones/
en el miedo a descubrir heridas/

he pensado dejar mi cuerpo contra
toda forma de oscuridad

en la ahogada noche/ la sombra escribe un amor/

nos hemos arrojado a la necesidad de que algo exista/
o al menos, sobreviva/

crecer, no es proseguir la vida/
sino honrar lo que se extiende después del reposo.

V

la poesía era el cielo, el destino
la propia piel, la pasión
y un perfil de fragmentos en el fondo quebrado

esperábamos el encuentro
para dejar lejos, muy lejos
los lamentos
que cobijaron y sellaron a nuestros corazones

arrastramos furias, relámpagos, auroras,
pensamientos,
y en un viaje noctur
pronunciamos nuestros nombres
en los labios, en los silencios, en los pasos...

nadie se encierra en su secreto
porque rescatamos las creencias
el saberse sentirse vivo

he perdido todo
he recuperado todo

y la hora
en donde el aire ya no es crueldad
sino una esperanza

ahora, detrás del vidrio
aguardo tu llegada.

                    de "Tiempos jamás dibujados" (1994)

de profundis

                "desde entonces el alma tiembla y se asombra"
                                                                    Paul Verlaine

pregunta por el poema escrito
en el territorio de la derrota/las hojas en blanco,
humedecidas por tanta ilusión puesta
en recordar ese perfil de palabras

ahora permanece solitario (aunque no lo parezca)
detiene sus pasos, mira la calle
y decide hundirse en el sueño
envolverse en la realidad
parecida al destierro

reconoce el camino por un largo muro
en donde la nocturna armonía avanza
                                    y el aire duele.

                                                                (inédito)

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