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EDGAR BAYLEY EN ESTADO
DE ALERTA
por Pablo Montanaro
Con su ensayo Realidad Interna y Función de la Poesía (1966),
Edgar Bayley se sumerge de lleno en el terreno de la creación
poética. Para ello parte de un supuesto, expresado por Roland
Barthes, que plantea que la obra de arte es lo que el hombre
le arranca al azar. Se pregunta "de que modo decidir en qué
casos no es azar, y sí unidad orgánica en el más alto nivel
posible". De ahí a pensar en la captación del sentido y el valor
de la obra, está a un paso. "Lo que importa en el oficio del
poeta es ser verdadero", dice Bayley, porque es lo mismo que
"reconocer los propios límites, la forma o la condición personal".
Ahí pone el punto inicial de la actividad creadora porque la
poesía es "el ejercicio de la posibilidad propia". (...)
Bayley creyó siempre que la poesía era posible desde el estado
interno del hombre. Una poesía intensa, vibrante, como su propia
voz, que emerge de la potencialidad de un espíritu alimentado
por la infinita riqueza de la imaginación, los sueños y los
deseos. Apuesta de vida en estado de alerta, tal cual fue su
espíritu poético.
POEMA DE EDGAR BAYLEY
Tu mar o tu mañana o la esperanza
cualquiera fuese el apuro y el llano
la tregua del alba o mi fortuna
o tu ausencia o el viento en que dormitas
o tu mano o el labio inatendido
o las orillas y el aire de tus sienes
cualquiera fuese mi estrella o mi memoria
yo quedo en tus dos arcos
equivocando el vuelo
sin saber ya más y preguntando
con solo mi amor de pocas voces
di tu nombre y el día de mi casa
alcánzame la furia de tu sueño
tu mar o tu mañana o la esperanza.
HORACIO PRELER
Proceso impuro
Escribir es un proceso impuro,
es ver lo que hay oculto
en los profundos hoyos de la soledad,
desterrar los viejos papeles
reunidos en la infancia.
Desde el principio de las cosas
huimos hacia un lugar donde la piedra
creaba los sueños ardientes del verano.
Los hombres caminaban junto al mar
construyendo ciudades
que se deshacían en la mañana.
Y siempre el viento soplando despiadado,
soplando sin tregua.
Arriba el cielo,
abajo la tierra desolada,
a lo lejos,
el horizonte sin límites de las preguntas.
RAFAEL VASQUEZ
Kosovo
Lejos, la muerte.
Siempre lejos, mientras no dé en el blanco
y el blanco esté en nosotros.
El resto son noticias,
la razón de la fuerza,
la historia que se lee más allá de los libros
y de las pesadillas,
el miedo corrosivo que atraviesa fronteras
y atraviesa los ojos.
¿Dónde están las fronteras?
Como siempre la gente queda en el justo medio
del crimen.
Después vendrán las fotos y las explicaciones,
nadie hablará de errores, de culpas, ni de muertos.
Sin historia, ni casa, ni animales,
¿quién volverá a su tierra o a su ciudad fantasma
seguramente ajena?
Qué importa si el que vuelva ya nunca será el mismo.
Tradiciones, recuerdos, inútil geografía,
pactos equivocados, odio sumado al odio,
y el gran vigía del mundo con su sorda ceguera.
POESÍA DE VENEZUELA
EUGENIO MONTEJO
Adios al siglo XX
a Alvaro Mutis
Cruzo la calle Marx, la calle Freud;
ando por una orilla de este siglo,
despacio, insomne, caviloso,
espía ad honorem de algún reino gótico,
recogiendo vocales caídas, pequeños guijarros
tatuados de rumor infinito.
La línea de Mondrian frente a mis ojos
va cortando la noche en sombras rectas
ahora que ya no cabe más soledad
en las paredes de vidrio.
Cruzo la calle Mao, la calle Stalin;
miro el instante donde muere un milenio
y otro despunta su terrestre dominio.
Mi siglo vertical y lleno de teorías...
Mi siglo con sus guerras, sus posguerras
y su tambor de Hitler allá lejos,
entre sangre y abismo.
Prosigo entre las piedras de los viejos suburbios
por un trago, por un poco de jazz,
contemplando los dioses que duermen disueltos
en el serrín de los bares,
mientras descifro sus nombres al paso
y sigo mi camino.
HUGO MUJICA: "EL POETA PERMANECE
EN LA RECEPCION DE LA PALABRA"
Entrevista de Pablo Montanaro
Hugo Mujica (Buenos Aires, 1942) escribió su primer poema
una tarde en la cocina de un monasterio trapense, donde permaneció
siete años en silencio. "Se pone el sol tras la ventana de la
cocina. El té está casi listo", fueron las primeras palabras
que aparecieron como el sol en el horizonte. Durante esa experiencia
con el silencio, Mujica empieza a volverse "escucha y a darme
cuenta que las cosas hablan", afirma.
Antes de la experiencia con el silencio, en los convulsionados
años sesenta Mujica estudió Bellas Artes, Filosofía, Antropología
Filosófica y Teología y, posteriormente, arribó a los Estados
Unidos, exponiendo cuadros en Grendwich Village, compartiendo
el mismo gurú con Allen Ginsberg y fue un hippie más en aquel
superrecital de Woodstock.
Es autor de los libros de poesía Escrito en un reflejo
(1987), Paraíso vacío (1992), Para albergar una ausencia
(1995) y Noche abierta, editado por Pre-Textos en
España el año pasado. Entre sus ensayos figuran Kenosis
(1992), La palabra inicial (1995) y Flecha en la niebla
(1997).
- ¿Qué sentido tiene la poesía?
- El sentido está en lo gratuito y en lo inútil. La poesía es
un espacio de celebración donde las cosas se dicen porque sí
y no para otra cosa. En el libro La palabra inicial expreso
que "en la poesía la palabra se dice como palabra y no como
señal de otra cosa". Esa es la gratuidad. La palabra prosaíca,
por así decirlo, es la palabra utilitaria que es instrumento
para señalar otra cosa. La palabra es su propio fin. Las cosas
de Dios son las que son sin para qué ni por qué.
Dos poemas de Hugo Mujica
Hay un alma
apenas la sed
descubre sin cubrir, apenas el agua
acaricia el borde
sin extender la herida,
es lo ausente lo que más
se muestra,
lo olvidado lo que más se espera.
hay un alma
lo dice la sed y
el agua
lo calle el olvido, la herida
abierta entre el sueño
y la vigilia
el naufragio de todo reflejo
en la trasparencia olvidada.
Sobre mi escritorio
en una ventana,
junto a una lámpara,
vislumbro a un anciano
como en un escaparate
donde la muerte se anuncia y olvida.
tiempo inmóvil la espera,
o cayendo
como lo ya polvo
del mundo cae,
ahora y callado, sobre mi escritorio
como lo ya muerto de todo
me va mostrando la vida.
CHARLES BAUDELAIRE: LA VEJEZ, LA
UNION DE LOS OPUESTOS
Por Ezequiel Jáuregui
Todos los textos de Charles Baudelaire parecen estar centrados
en la duplicidad, es decir se puede hacer un recorrido por toda
su obra desde lo apolínico y dionisíaco que concentran todos
sus trabajajos, desde Las Flores del Mal hasta sus Salones o
críticas de arte pasando por La Fanfarlo y por cuanto texto
escrito por Baudelaire se nos presente.
El bien y el mal son uno de los ejes principales que tomaron
los distintos críticos de Baudelaire para criticar su obra y
donde más se puede observar esta duplicidad es en la mujer que
se nos presenta en Las Flores del Mal. Todos los estudios sobre
la mujer dentro de los poemas coinciden en que hay dos mujeres
opuestas, la mujer ángel, representada biográficamente por la
señora Sabatier y la mujer satánica, por Juana Duval. |
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